XXIII CAMPEONATO DEL MUNDO DE PESCA SALMÓNIDOS MOSCA JUVENTUD - España quinta del mundo

Published : 27/07/2026 , in the category Federación

El XXIII Campeonato del Mundo de Pesca de Salmónidos Mosca Juventud 2026 se celebró del 16 al 22 de julio en la localidad irlandesa de Ballybofey, con la participación de la selección española, que finalizó en una meritoria quinta posición por equipos.

El combinado nacional firmó una destacada actuación y, tras las dos primeras jornadas, se mantuvo en los puestos de honor del campeonato. Sin embargo, el último día de competición tres mangas sin capturas penalizaron seriamente las opciones españolas, relegando al equipo hasta la quinta plaza, a tan solo un punto de la cuarta posición y muy cerca de la medalla de bronce.

Cabe destacar, además, que España presentó el equipo más joven de todas las selecciones participantes.

En el campeonato tomaron parte siete países: Eslovaquia, España, Francia, Irlanda, Polonia, República Checa y Sudáfrica.

La competición se desarrolló en cinco mangas, distribuidas entre tres escenarios de lago y dos de río, todos ellos con características muy diferentes que marcaron el desarrollo del campeonato.

En los escenarios fluviales, el río Dennet destacó por la elevada actividad de los peces, generando numerosas picadas. Sin embargo, la mayoría de las capturas no alcanzaban la talla reglamentaria, lo que provocó una gran frustración entre los competidores.

Por su parte, el río Quiggery presentó unas condiciones especialmente exigentes debido al escaso caudal, con tramos donde apenas existía un palmo de profundidad. Además, la abundante vegetación de ribera limitó considerablemente las posibilidades de lance, en un entorno dominado por ejemplares de reducido tamaño que, en muchos casos, tampoco alcanzaban la medida mínima.

En cuanto a los escenarios lacustres, los lagos Craghy y Deele (pesca desde orilla) estuvieron caracterizados por la presencia de trucha autóctona. No obstante, las elevadas temperaturas del agua durante las jornadas de competición redujeron significativamente la actividad de los peces, dificultando las picadas y condicionando el rendimiento de los participantes.

Por otro lado, el lago Anure exigió una constante búsqueda de las truchas en zonas de roca y otros accidentes geográficos. Asimismo, el viento predominante durante las jornadas de pesca dificultó la ejecución de los lances y condicionó la estrategia de los deportistas.

Clasificación general por equipos

  • 1. Irlanda: 78 puntos, 50 capturas y pieza mayor de 30 cm.
  • 2. República Checa: 92 puntos, 48 capturas y pieza mayor de 38 cm.
  • 3. Eslovaquia: 101 puntos, 41 capturas y pieza mayor de 28 cm.
  • 4. Francia: 106 puntos, 40 capturas y pieza mayor de 31 cm.
  • 5. España: 107 puntos, 34 capturas y pieza mayor de 40 cm.
  • 6. Polonia: 116 puntos, 32 capturas y pieza mayor de 26 cm.
  • 7. Sudáfrica: 129 puntos, 25 capturas y pieza mayor de 28 cm.

El equipo nacional contó con seis jóvenes deportistas, destacando la importante representación aragonesa con tres pescadores del Alto Aragón: Diego Blanco e Iker de Roque, ambos del Club Pescadores del Pirineo de Huesca, y Rubén Pérez, del Club de Pesca Calatayud.

El seleccionador nacional fue el aragonés Juanma García, natural de Binéfar.

En la clasificación individual sobresalió el gallego Lucas Gómez, que finalizó en una excelente quinta posición y logró además la pieza mayor del campeonato con una trucha de 40 centímetros.

Entre los aragoneses, el mejor clasificado fue Iker de Roque, que concluyó en la duodécima posición con 12 capturas y una pieza mayor de 24 centímetros. Por su parte, Rubén Pérez finalizó decimocuarto con cinco capturas y una pieza mayor de 23 centímetros.

En términos generales, se trató de un campeonato especialmente complejo, condicionado en gran medida por las circunstancias meteorológicas registradas en la región.

Las elevadas temperaturas provocaron un importante descenso del caudal de los ríos, reduciendo la accesibilidad de los peces y aumentando la dificultad de la competición en la mayoría de los sectores. Todo ello dio lugar a un campeonato muy técnico y exigente, en el que la capacidad de adaptación a las condiciones del entorno resultó determinante para obtener buenos resultados.

España completó un gran campeonato y únicamente le faltó un poco de fortuna en la última jornada para poder luchar por una merecida medalla.

Por otro lado, el lago Anure exigió una constante búsqueda de las truchas en zonas de roca y otros accidentes geográficos. Asimismo, el viento predominante durante las jornadas de pesca dificultó la ejecución de los lances y condicionó la estrategia de los deportistas.

Clasificación general por equipos

  • 1. Irlanda: 78 puntos, 50 capturas y pieza mayor de 30 cm.
  • 2. República Checa: 92 puntos, 48 capturas y pieza mayor de 38 cm.
  • 3. Eslovaquia: 101 puntos, 41 capturas y pieza mayor de 28 cm.
  • 4. Francia: 106 puntos, 40 capturas y pieza mayor de 31 cm.
  • 5. España: 107 puntos, 34 capturas y pieza mayor de 40 cm.
  • 6. Polonia: 116 puntos, 32 capturas y pieza mayor de 26 cm.
  • 7. Sudáfrica: 129 puntos, 25 capturas y pieza mayor de 28 cm.

El equipo nacional contó con seis jóvenes deportistas, destacando la importante representación aragonesa con tres pescadores del Alto Aragón: Diego Blanco e Iker de Roque, ambos del Club Pescadores del Pirineo de Huesca, y Rubén Pérez, del Club de Pesca Calatayud.

El seleccionador nacional fue el aragonés Juanma García, natural de Binéfar.

En la clasificación individual sobresalió el gallego Lucas Gómez, que finalizó en una excelente quinta posición y logró además la pieza mayor del campeonato con una trucha de 40 centímetros.

Entre los aragoneses, el mejor clasificado fue Iker de Roque, que concluyó en la duodécima posición con 12 capturas y una pieza mayor de 24 centímetros. Por su parte, Rubén Pérez finalizó decimocuarto con cinco capturas y una pieza mayor de 23 centímetros.

En términos generales, se trató de un campeonato especialmente complejo, condicionado en gran medida por las circunstancias meteorológicas registradas en la región.

Las elevadas temperaturas provocaron un importante descenso del caudal de los ríos, reduciendo la accesibilidad de los peces y aumentando la dificultad de la competición en la mayoría de los sectores. Todo ello dio lugar a un campeonato muy técnico y exigente, en el que la capacidad de adaptación a las condiciones del entorno resultó determinante para obtener buenos resultados.

España completó un gran campeonato y únicamente le faltó un poco de fortuna en la última jornada para poder luchar por una merecida medalla.